He aquí una impresionante escultura de elevado tamaño que se ve sobradamente pero que acaso el viandante no admira demasiado. Aunque suele ocurrir lo mismo con otras esculturas de carácter abstracto o constructivista que hay por la urbe. Situada al borde de la Avenida de Salamanca, en la Huerta del Rey, es una obra que se eleva como un edificio pero que tiene una intención monumental. La realizó el salmantino Ángel Mateos Bernal, a punto de comenzar el nuevo milenio, a propuesta del Ayuntamiento para conmemorar el IV Centenario de la Ciudad de Valladolid. Es decir, del título concedido por Felipe II en 1596 a la población que hasta entonces había sido villa. Mateos Bernal concibió esta obra de hormigón, de potente factura, en línea con otras series suyas que tituló menhires, dólmenes, prismas o flexiones. En este caso el artista la llamó Inversión VIII.
El hormigón sigue siendo un material duro de roer, valga la metáfora, visualmente hablando. No es uno de los materiales denominados históricamente nobles ni de fácil manejo. Sobre el hormigón como material constructivo escribe el arquitecto y profesor de Estética de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona Pedro Azara: "El hormigón no tolera las bromas. Se impone como los gigantes y los monstruos por la fuerza bruta. No es dúctil. Rígido, duro, provoca rechazo. Su opacidad evoca la cortedad. No eleva el ánimo. No inspira. Embrutece. El hormigón es prosaico. El hormigón no posee la esbeltez del hierro, la transparencia del vidrio, el brillo del metal y del mármol, la lisura de la piedra pulida. Su finura, cuando se consigue, es impostada, y suscita suspicacia; parece esconder su arma secreta, escondida. Se asocia a los bunkers, donde la vida se hunde y se oculta: espacios subterráneos, propios de un mundo larvario; unos espacios fruto del miedo. El hormigón no respira, no vive, porque no envejece. Se ensucia, grisea, hasta que se desmorona, como una máquina que se atasca, se bloquea y deja de funcionar".
Pienso que a esta visión estética aparentemente pragmática y pesimista Mateos Bernal opone otro concepto que busca la belleza a través de un ejercicio arriesgado de volúmenes y planos. En este reino de la abstracción y del dibujo constructivista la obra que nos dejó aquí el escultor salmantino ni es banal ni fácil ni se trata de una obra menor. Probablemente sea de las más monumentales que salieran de este artista, con sus 23 metros de altura y esa especie de nudo horizontal en lo más elevado de 15 metros de vuelo. No tuvo que ser sencillo elaborar la obra, y uno no alcanza a ver su complejidad técnica. Nada que ver con la escultura históricamente al uso, y en este sentido Mateos Bernal ya lo dejó dicho: "En cuanto a su entidad, la escultura tradicional ha sido entendida como un elemento ornamental o aditivo de la arquitectura. Por el contrario, estas esculturas están concebidas para ser ellas un todo".
Contemplo esta Inversión gigantesca y no percibo la frialdad anodina del hormigón, aunque habrá quien diga que lo miro con buenos ojos. Tal vez sea ese juego de geometrías verticales y prismáticas con los planos horizontales de la parte superior y que se proyectan en el vacío lo que me aturde. Busco la obra desde todos los ángulos posibles y a distancias diferentes. La escudriño entre la arboleda. Admiro el perfil de todos sus rostros. Dicho de otro modo: sé que es hormigón pero no siento rechazo alguno, sino todo lo contrario. El artista ha sido un demiurgo del material, al que ha trasladado calor.
Cierro con un pensamiento del propio artista: "El hormigón es el material más representativo de nuestro siglo. Del mismo modo que la piedra definió una época, esta será la edad del hormigón (..) La forma abstracta no lo es tal en su razón intrínseca. Es tan natural como toda forma creada por la naturaleza. No puede descomponerse, superponerse ni retorcerse a voluntad y capricho de su creador. Su naturaleza la obliga a ordenarse rítmicamente bajo la condición para la que fue creada. La naturaleza nunca engendra cuerpos extraños en su mismo ser".
Enlaces de interés para conocer al escultor y su obra:














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