"Soy el paseante. El paseante que se parece a las cuatro estaciones"
Vicente Huidobro, del poema Tout-à-coup.




martes, 16 de agosto de 2016

Del grafiti al Arte






¿Pasaremos en esta ciudad, de una vez para siempre, de emborronar paredes y traseras a hacer arte? Lamentablemente el grafiti burdo y sin mensaje está aún a la orden del día, aunque menos. Es lo fácil. Hasta el más tonto sabe coger un spray y hacer notar su minúscula presencia en esta vida. Aunque nadie se lo reconozca. Más allá de las pugnas entre grafiteros por sus territorios los manchaparedes deberían darse cuenta de la insignificancia creativa de sus actos. Va siendo hora de hacer posible la conquista gráfica de las calles con representaciones más amables. 

Hace no mucho se habló de que el Ayuntamiento iba a auspiciar la imagen de calidad en la medianeras al descubierto. No se ha vuelto a saber del tema. Pero algo se mueve. Aquí un ejemplo. Las entradas al garaje y a otro local de las fotografías deben ser una iniciativa particular, pero conseguida y altamente gratificante. Se encuentra en el número 13 de la calle Cadena, en San Andrés. Lástima que no sea una vía de mucho tránsito peatonal para que pudieran lucir más estas pinturas. Pero acaso poco a poco veamos que se van imponiendo soluciones que lleven una estética agradable y disfrutada a la infinidad de bajos de edificios o medianerías abandonadas que afean la ciudad. Valladolid se merece que sea conquistada por el arte de proximidad.