miércoles, 18 de marzo de 2026

La estudiante en su rincón

 



La estudiante en su rincón, se me ocurre al descubrir este espléndido mural. Su considerable tamaño y los elementos que lo componen dignifican la medianería. Joven entregada a la lectura y libros que vuelan o navegan nos llevan a interpretaciones sencillas o extensas. Ella ahí, no en un simple rincón. Es un espacio recoleto que se ha montado de conocimientos, de placer intelectual, de sueños y, por qué no, incluso uno más pragmático: de prepararse para ganarse la vida.

El autor de la obra -el vallisoletano Javier Román García, RAGE- la titula en plan inglés como Two likes, one comment, un calificativo a lo moderno, y probablemente pretende una alegoría u homenaje a la estudiante o al valor del libro frente a las nuevas tecnologías, que algunos utilizan de manera reduccionista, o a la práctica de la lectura. De cualquier modo es esa lectora en su rincón la que cataliza su uso y embarca sus neuronas en el sano ejercicio que no solo la van a permitir saber, en las acepciones amplias del término, sino generar salud. 

Ignoro si un mural tan cargado de connotaciones como este es observado con cierta atención por el caminante habitual. No sé cuántos viandantes se detendrán ante él, lo contemplarán con reconocimiento al trabajo realizado y reflexionarán sobre los significados que propone. No sé si verán la estética que complementa la dureza que siempre supone un muro opaco o la sosería de una pared con ventanales meramente prácticos. Es probable que en estos tiempos tan cargados de imágenes visuales y de mensajes en abundancia, gran parte de ellos vacuos, incluso la estudiante pase inadvertida, y tantos paisanos no distingan el mural de un anuncio publicitario comercial. Como no encarna a un personaje histórico, ni habla del relato bélico alguno, ni promociona un culto a la moda, muchos no valorarán el sentido y la belleza de la obra. Pero ahí está, como un acierto, reivindicando al sujeto y al objeto de algo que conviene llevar a cabo y que solo se puede hacer desde un rincón particular, personal.  

La obra, de 2017, se encuentra en un espacio del Palacio de Congresos Pedro Ansúrez y la Casa del Estudiante, y se puede ver desde la calle Real de Burgos, junto a la parte de atrás del Clínico. Lástima que los coches aparcados en el recinto interior impidan tomar las fotografías en toda la dimensión de la obra.