¿Estoy viendo una exposición de anatomía o una exposición de arte? ¿Unas máscaras o un ejercicio de autopsia? ¿Un atlas corporal o una recreación de un autor realista? ¿O todo vinculado armónicamente en la misma mirada? Porque las piezas expuestas durante este mes de mayo en el Museo de la Universidad de Valladolid, edificio Tejerina, no tienen pérdida. De tan realistas que son nos parecen abstractas, simplemente porque no estamos acostumbrados a ver lo que lleva nuestro cuerpo más allá de la apariencia exterior. Todo lo expuesto procede de la Colección de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina, también de la UVA, y lo constituyen piezas e instrumentación utilizadas para la pedagogía y los tratamientos de otras épocas en la Medicina.
Que la muestra, que va a constar de tres partes entre mayo y septiembre, y esta es la primera, se titule Cabeza. Sentidos y sentimientos pretende, como dicen los organizadores, explorar la cabeza en un significado amplio en un viaje desde los sentidos hasta los sentimientos a través de piezas del Museo Anatómico y obras creadas por los propios pacientes. Y en esta primera parte son los sentidos los que se quiere destacar a través de obras de un extraordinario detalle y calidad. Obras de ficción que se aproximan a lo auténtico, o que reflejan lo auténtico. Dibujos y modelos que traspasan la superficie de la cabeza, buceando allá donde se encuentran los órganos de la vista, del gusto, del olfato, del oído...Y junto a ellos algunos instrumentos antiguos que en su día fueron probablemente lo último en investigación, enseñanza y tratamiento.
Leo este texto de Alfonso C. Cobo Espejo sobre los sentidos en Archiletras:
"A través de la vista, vemos la luz, el color, la posición, el tamaño, la forma de las cosas, los gestos de las personas. Gracias al oído percibimos los sonidos: el ruido, la música, las voces. El olfato nos permite distinguir y percibir los olores. El gusto se complementa con el olfato para diferenciar sabores y nos ayuda a determinar la consistencia de las cosas en nuestra boca. Y el tacto nos permite percibir las cualidades de los objetos y medios como la presión, la temperatura, la textura y la dureza. Nuestra vida gira alrededor de los cinco sentidos y la describimos a través de ellos".

Este pequeño museo ubicado en el Edificio Tejerina, en la Plaza de Santa Cruz, es más grande de lo que parece en cuanto a contenidos. Por una parte se encuentra una exposición permanente de obras, la denominada Colección Historia y Arte, mayormente de pintura u otros objetos propiedad de la Universidad. Por otro lado, dispone de dos espacios más, la Sala Martín González, en honor del que fue catedrático de Historia del Arte por décadas, donde se expone Sentidos. También en la Sala Rector Tejerina, que es el patio cerrado que guarda restos del palacio conocido como Casa de las Conchas o de las Veneras, del siglo XVI, y hoy integrado al edificio universitario, se expone temporalmente.
Me gustaría que un museo como este fuera más visitado. No sé si es un hándicap que no tenga una visibilización externa más clara o si le falta ser más potenciado mediáticamente o simplemente se trate de que los contenidos no interesan al nivel medio de la ciudadanía, pero es una lástima porque merece la pena. De ahí la importancia de traer a él muestras temporales que estimulen y propicien también la visita a los fondos artísticos. Este paseante, que es lego en materia anatómica, ha disfrutado con la exposición. Reconozco que acaso he admirado las obras más como arte que como cuerpo diseccionado. Pero al fin y al cabo ¿no es el cuerpo, por mor de su lenta, larga y adecuada evolución, una verdadera obra artística que ejercita con técnica impecable y coordinada su complejo y hábil funcionamiento?

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¡ Que interesante y que fotos tan bien hechas¡.
ResponderEliminarSupongo que habrá poco visitante porque en realidad hay maquetas que son un poco fuertes para visitar con niños pequeños. Lo digo porque a los museos me gusta de ir con los nietos, que aunque en alguna ocasión se aburren, siempre hay algún cuadro que comentar, pero en este museo no sabría que decir porque seguro que a los pequeños les daría un poco de miedo.
Pero es fantástico.
Gracias .