sábado, 24 de enero de 2026

Cuando aparecen huellas de un Valladolid del pasado

 




"¡Oh ruinas! Yo tornaré a escuchar vuestras lecciones; tornaré a la paz de vuestras soledades: y allí, lejos de la dolorosa escena, de las pasiones, amaré a los hombres, recordándolos; meditaré en lo que puede hacer su felicidad, y cifraré la mía en la idea de haber acelerado la época de la dicha de los humanos". 

Volney, Las ruinas de Palmira.

Tal vez sean excesivas las palabras del Conde de Volney para estas modestas ruinas aparecidas recientemente en el subsuelo de la ciudad. Pero, ¿por qué no aplicárselas? Lo que hubiera ahí debajo, ¿no fue obra de humanos de otro tiempo, con sus creencias y sus ideas, con sus sentimientos y sus pasiones, con sus artes y sus medios técnicos? Ruinas que han permanecido secretas, desplazadas, ignoradas, como si los materiales de construcción, la mano de obra y el saber de los arquitectos no hubieran tenido valor y mérito. Simplemente porque los avatares de la evolución histórica decidió una vez condenarlas al olvido.

Se percata este paseante de unos ventanucos a nivel de suelo en la céntrica calle. Podrían parecer unos barrotes forzados para propiciar una fuga. Pero las ruinas no pueden escapar de su destino del pasado. Y sin querer, cuando nadie se acordaba de ellas o, mejor dicho de lo que en ese terreno hubo, el vaciamiento del interior de un edificio de hace 125 años las expone al aire libre. Alguno dirá ¿y cuál es la belleza de estas ruinas? Pues acaso la belleza reside en la sorpresa de que aún en Valladolid, que tanto ha edificado sobre sí misma durante siglos, aparezcan restos de algún tipo de edificación antigua. Mayormente de conventos e iglesias, que abundaban. También de palacios o casas nobles, no menos abundantes. Y en muchas ocasiones los puentes soterrados de las Esguevas. 

Según los técnicos estas piedras pertenecen a un convento del siglo XVI llamado del Corpus Christi, nada extraño en una zona que estaba en las afueras de la urbe histórica, y que acogía varias propiedades más de órdenes católicas. Se hallan en un solar comprendido entre la Acera de Recoletos y la calle Gamazo, adquirido no hace mucho por el propietario del adjunto Hotel Colón Plaza con objeto de ampliar el hotel. Piénsese que tanto la Acera de Recoletos, como Gamazo o Muro son calles abiertas a finales del siglo XIX, constituyendo un nuevo barrio acomodado y dispuesto de vías de circulación modernas. Y próximo a las instalaciones del ferrocarril, verdadero dinamizador de la ciudad en el siglo XIX, y sobre todo a su espléndido edificio de la estación.








Vista desde calle Gamazo                                                            Vista desde Acera de Recoletos




En estas reproducciones del Plano de Valladolid de Ventura Seco, de 1738, se pueden observar los conventos de instituciones religiosas que cundían por la zona que en la actualidad va de la Plaza de Zorrilla hacia Colón y Paseo de Filipinos, con el triángulo de descampado de lo que sería con el tiempo el Campo Grande.



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17 comentarios:

  1. Al leer en el comenzamiento Las ruinas de Palmira, me reencontré en mi juventud, cuando este libro estaba prohibido y los libreros de los encantes de Sant Antonio me lo vendieron de bajo mano, no recuerdo si pagué por él 10 de las antiguas pesetas, dos duros de la época.
    Un libro que regalé. Encuadernación cosida a mano, pero tapa blanda y tipografía del tiempo.
    Me he ido al enlace. Muy interesante.
    Aun hay cosas por descubrir.
    Salut

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    1. Ignoraba que ese libro hubiera estado prohibido; sería por el autor, que era ilustrado y ateo y había sido miembro del Tercer Estado en los Estados Generales de la Revolución francesa. Y aquello era demasiado para el estatu quo de nuestroo país en nuestra juventud.

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  2. Vi el otro día los sistemas de sujección de la fachada en Recoletos pero no sabía del hallazgo. Se agradece lo difundas.

    Saludos. María Antonia

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    1. Pues se trata de eso. Supongo que en cuanto el organismo competente analice y decida sobre las ruinas llegará el permiso de construcción. Lo curioso es que queda otro edificio al lado, vacío, que antes o después será rehabilitado y seguirán apareciendo más restos. Ya lo veremos.

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  3. Pues vista la destrucción cometida por el fundamentalismo islamista del ISIS hace un tiempo no creo que Palmira esté mejor conservada que esas ruinas vallisoletanas.Se sabía por planos antiguos de la existencia de varios conventos en la zona de acera Recoletos, seguramenta toda la calle esté levantada sobre ruinas pretéritas.

    Carmelo.

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    1. Lo de Palmira, si ya la destrucción fue intensa a finales del siglo III pasaron por sus ruinas otras culturas e incluso un terremoto la devastó aún más. Para colmo los fundamentalistas del ISIS acabaron prácticamente con lo que quedaba en pie apenas hace diez años. Fue una urbe colosal, pero la Historia es fatídica. Y sí, en toda esa zona de Acera de Recoletos y entorno se ubicaron varios conventos, desaparecidos prácticamente todos. Puedes consultar en diversos libros de Historia de Valladolid. Saludos.

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  4. Me ha llamado la atención, lo de Isis,lo he mirado y parece ser que por la zona se da el vandalismo urbano,no lo sabía si es así.
    Saludos

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    1. No,me refiero a la zona de Valladolid que expones y a otras de tu ciudad.No se si hay mucha violencia urbana o es una ciudad normal y segura actualmente.Hace muchos años que la visité.

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    2. Ah, no relacionaba. Pues no, no hay mayor violencia urbana que la que siempre se ha dado. Se puede andar divinamente de cabo a rabo y mientras la economía funcione, no obstante las desigualdades de clases, no creo que haya un salto de (mala) calidad al respecto. Y mira que recorro la ciudad. Precisamente me suelo asombrar al leer un diario que escribió a su modo y manera un vallisoletano del siglo XVII, Ventura Pérez, de la cantidad de incidencias sobre la vida y bienes, con ejecuciones públicas consiguientes, que había en su tiempo. Mi norma es no prestar atención a las falsedades que interesadamente algunas gentes gustan de difundir con fines espurios de confusión. Pero, ya digo, al menos de momento, no es el caso.

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    3. Del siglo XVIII el tal Ventura Pérez. Me divierto incluso leyendo sus anotaciones.

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  5. ¡Qué interesante, paseante vallisoletano!
    Me quedo por aquí. Me gusta Valladolid.
    Un saludo desde Segovia.

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    1. Pues pasa cuando quieras, Marisa, solo pretendo una mirada personal que suele estar motivada por el descubrimiento y muchas veces por la admiración. Y hay tanto que descubrir en una urbe, ¿verdad? Gracias por comentar.

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  6. Paseante:
    Un hallazgo siempre es bien venido.
    Salu2.

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  7. Hallazgos así hacen comprensible la expresión "el peso de la historia". Tantos años, tantas culturas, tanta historia.
    Salu2.

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    1. Un peso muy pesado siempre, sin duda, el de la formación y evolución de una ciudad. Saludos.

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