La estudiante en su rincón, se me ocurre al descubrir este espléndido mural. Su considerable tamaño y los elementos que lo componen dignifican la medianería. Joven entregada a la lectura y libros que vuelan o navegan nos llevan a interpretaciones sencillas o extensas. Ella ahí, no en un simple rincón. Es un espacio recoleto que se ha montado de conocimientos, de placer intelectual, de sueños y, por qué no, incluso uno más pragmático: de prepararse para ganarse la vida.
El autor de la obra -el vallisoletano Javier Román García, RAGE- la titula en plan inglés como Two likes, one comment, un calificativo a lo moderno, y probablemente pretende una alegoría u homenaje a la estudiante o al valor del libro frente a las nuevas tecnologías, que algunos utilizan de manera reduccionista, o a la práctica de la lectura. De cualquier modo es esa lectora en su rincón la que cataliza su uso y embarca sus neuronas en el sano ejercicio que no solo la van a permitir saber, en las acepciones amplias del término, sino generar salud.
Ignoro si un mural tan cargado de connotaciones como este es observado con cierta atención por el caminante habitual. No sé cuántos viandantes se detendrán ante él, lo contemplarán con reconocimiento al trabajo realizado y reflexionarán sobre los significados que propone. No sé si verán la estética que complementa la dureza que siempre supone un muro opaco o la sosería de una pared con ventanales meramente prácticos. Es probable que en estos tiempos tan cargados de imágenes visuales y de mensajes en abundancia, gran parte de ellos vacuos, incluso la estudiante pase inadvertida, y tantos paisanos no distingan el mural de un anuncio publicitario comercial. Como no encarna a un personaje histórico, ni habla del relato bélico alguno, ni promociona un culto a la moda, muchos no valorarán el sentido y la belleza de la obra. Pero ahí está, como un acierto, reivindicando al sujeto y al objeto de algo que conviene llevar a cabo y que solo se puede hacer desde un rincón particular, personal.
La obra, de 2017, se encuentra en un espacio del Palacio de Congresos Pedro Ansúrez y la Casa del Estudiante, y se puede ver desde la calle Real de Burgos, junto a la parte de atrás del Clínico. Lástima que los coches aparcados en el recinto interior impidan tomar las fotografías en toda la dimensión de la obra.


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Simplemente espléndido, desde luego.
ResponderEliminarA mí me emociona encontrarme estas obras, y más si tienen calidad.
EliminarPasé el otro día al ir al Clínico pero no me pare, a ver si otro día. Marisol
ResponderEliminarYa sabes, cuando te venga otra vez le concedes un instante de atención.
EliminarMe parece chulísimo. Muy bueno.
ResponderEliminarFeliz día, paseante.
Un saludo
¿A que sí? Igualmente.
EliminarLa verdad es que gana mucho.
ResponderEliminarMuy medido aunque parezca descomunal.
EliminarGosto !
ResponderEliminarOs murais são cada vez mais bonitos e presentes em cidades !
Anna
Afortunadamente los murales además de mensajes son estética, Anna.
EliminarEs admirable: el mural transforma por completo la fachada y también el conjunto de edificios: todo un éxito.
ResponderEliminarEs además muy identificativo al esta en la llamada Casa del Estudiante, un espacio de servicios administrativos de la Universidad. Un edificio que viene del siglo XVI, a vere si en otra ocasión lo traigo al blog.
EliminarNo conocía el mural. Tampoco paso con frecuencia por esa zona. Pero es bonito y estimulante .
ResponderEliminarCarmelo
Si tienes oportunidad no pases de largo, Carmelo.
EliminarBuenas reflexiones en torno a un bello mural. Un saludo.
ResponderEliminarLos murales, como todo espacio con contenidos, siempre me sugieren reflexiones. Gracias.
EliminarSorprende, desde luego, con poca pintura y rasgos sin afinar. La tranquilidad de la chica .Le falta un cartel que diga :no molestar.
ResponderEliminarSaludos
Pues fíjate que ya esa actitud recoleta,de rincón ausente del mundo, lleva implícito el cartel. Con que nadie pringue con mamarrachadas de spray la pintura me conformo.
EliminarHola, paseante. Que no cesen nunca estas representaciones, sean alegorías o ilustraciones que alegren la ciudad.
ResponderEliminarMaría Antonia
Pues esperemos que tanto autoridades como iniciativas vecinales sigan maneteniendo la apuesta, María Antonia.
EliminarPaseante:
ResponderEliminarme gusta, me gusta.
Gracias y salu2.
Las cosas hermosas y bien hechas hay que participarlas. Un abrazo.
EliminarUn bello trabajo urbano, amigo... Un buen aporte el que nos brindas sobre esa imagen.
ResponderEliminar¿Cómo dejar pasar anadvertida una obra tan elaborada y alegre? Saludo para ti.
Eliminar
ResponderEliminarEs importante saber donde está la casa del estudiante. Viví en la plaza de la universidad y no recuerdo ninguna casa de estudiantes. Era colegiala.
Me gusta mucho las fotos.
Saludos
La denominada Casa del Estudiante acoge servicios dependientes de la Universidad. Está en lo que hasta hace unas décadas fue la Casa de Beneficencia, junto a la cárcel vieja (la de tiempos de la Inquisición) y la Chancillería. No por la zona de la Plaza de la Universidad.
EliminarCuriosamente, al hacer reforma hace treinta y tantos años hallaron que debajo estaba (y seguirá estando) la maqbara, es decir el cementerio musulmán de los moriscos vallisoletanos de hace siglos.
https://es.wikipedia.org/wiki/Casa_del_Estudiante_de_Valladolid
Saludos.