"Soy el paseante. El paseante que se parece a las cuatro estaciones"
Vicente Huidobro, del poema Tout-à-coup.




martes, 27 de septiembre de 2016

Los leones vuelven a la jaula (temporalmente)




Enjaulados. Los leones que coronan las pilastras exentas que circundan la fachada de la Universidad vieja van a ser puestos en cuarentena. Deteriorados por la incuria que ha traído la erosión histórica y la contaminación moderna van a ser limpiados. Veremos si los tratamientos a los que van a someter nos permite reconocerlos mejor o si el paseante soltará aquello de estos no son mis leones, que me los han cambiado.

De momento ahí están, unos refugiados tras las vallas y los velos donde los técnicos trabajarán para dejarlos como nuevos. Otros esperando turno. Hay quien opina que no nos los dejen como si acabaran de fabricarlos, por favor. Y es que el desgaste también aporta belleza o que acaso estábamos acostumbrados a verlos tal cual. Que sean reconocibles al final, que no nos resulten extraños. Al fin ya al cabo llevamos contemplándolos toda la vida.





Leo en el blog de Domus Pucelae que las columnas no eran un mero capricho. Que iban vinculadas unas a otras con una cadena de gruesos eslabones de hierro cuyo sentido era simbólico. Parece ser que en tiempos lejanos la Iglesia, las posesiones Reales y la Universidad gozaban de privilegios especiales. "...La presencia de estas cadenas proclamaba que el edificio gozaba de la exención de fuero, es decir, que quien se refugiaba en el recinto cercado por los eslabones quedaba exento de la legislación ordinaria y se sometía a su fuero jurisdiccional especial". Obviamente las cadenas de nuestra vieja Universidad ya no existen, aunque aún podemos contemplarlas en San Pablo o en San MIguel, por ejemplo.





Nuestros leones sujetan escudos. Unos representan a Castilla, otros al símbolo de la propia Universidad, un roble hermoso exhibiendo su ramaje y fijado con hondas raíces en la tierra. El mismo león es en sí mismo un símbolo poderoso. Representa a la realeza que dominaba en los tiempos medievales en que se fundó la Universidad. Pero acaso a su vez dice más, y recojo una opinión de Juan-Eduardo Cirlot en su Diccionario de símbolos: "...El león constituye el oponente terrestre al águila en el cielo y, por lo mismo, el símbolo del 'señor natural' o posesor de la fuerza y del principio masculino". Pero ya se sabe que los simbolismos se han inventado para ratificar diferentes estados y tiempos de Poder. Particularmente me fascinan más las esculturas de los leones que los escudos que blanden para satisfacción de los señores e instituciones que tuvieran mando e influencia en su época. 



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