jueves, 1 de enero de 2026

Comenzar 2026 con sencillez

 



Pasear abrigado un uno de enero con tres grados bajo cero. No sé cómo ir a parar al barrio de San Andrés, justo por la zona donde se ubicaron edificios que alojaron a trabajadores del ferrocarril desde el siglo XIX. Calles adyacentes y paralelas o perpendiculares a la vía del tren. Casas de las cuales aún permanecen en pie unas cuantas. Hay construcciones antiguas rehabilitadas, pero manteniendo la morfología de fachadas primitivas. Lo que serían calles sin interés o anodinas para otros, para mí es observación e historia. ¿Por qué me transmiten también calor? ¿Serán los materiales que lucen exteriormente, la alineación que ha sobrevivido en las calles o una apacibilidad que no ha sido vencida por la locura del tráfico? 

El día del Año empieza para muchos sin haber dormido. Para la mayoría con expectativa. Para todos con esperanzas, aunque en esto habría que matizar porque probablemente ese manido recurso a la esperanza no tenga el mismo significado para unos que para otros. Es por este recorrido por un barrio tradicionalmente obrero en el que encuentro rasgos de sencillez y de una naturaleza donde no reina altanería alguna. Por ejemplo esa casa, la puerta, el llamador, que de pronto me llaman la atención. En un tiempo de imágenes ahito de exaltación, en que se vincula vida con abundante tenencia de objetos, en que se proyectan deseos de grandeza inalcanzables para la mayoría, ¿no es un valor, o si se quiere, una virtud lo sencillo? Reflexiones a pie de calle de un paseante cualquiera.

Por cierto, el edificio referenciado data de 1880, según la información de Idealista. Casi nada. Casi todo.








1 comentario:

  1. Los picaportes, las aldabas, son unas de mis predilecciones.
    https://totbarcelona.blogspot.com/search?q=picaportes
    Me gusta la que has puesto. No he visto ninguna similar en Barcelona
    Salut

    ResponderEliminar