"Soy el paseante. El paseante que se parece a las cuatro estaciones"
Vicente Huidobro, del poema Tout-à-coup.




viernes, 4 de noviembre de 2016

Va llegando el otoño a la Fuente El Sol




El sol de la piedra acusa poco a poco la tibieza del sol de otoño. Los tonos amarillos ya van asomando y las hojas mueren lentamente en las ramas. Y sin embargo lo que no se decolora dentro del paseante son los recuerdos de aquellos recorridos gratos de infancia. Paseos con familiares que vivían en La Victoria. Paseos y recreo con la clase escolar, en los que, tras la divertida caminata esperaba el premio del bocadillo y los buenos tragos de agua de esta fuente. Aquello nos producía una emoción especial. 

Y ahí sigue la fuente, mejorado su entorno gracias el interés municipal de los últimos años. Revelándose el agua del manantial bajo el trono de una diosa. No es la única fuente que ha existido o existe. En Valladolid ha habido muchas. Unas han desaparecido del todo, de otras se perdió su rastro y aparecen de vez en cuando, otras están infrautilizadas pero siguen en vigor, y de algunas solo permanece la memoria de gente muy mayor que aún da pistas...o recuerdos. Algunos manantiales del casco histórico aún los hemos conocido y nos hemos servido de ellos.




Pero el encanto de la Fuente El Sol es también y sobre todo el paraje, la subida al páramo, el espacio donde es posible recrearse y mirar, y lo que hoy valoramos más que nunca, su carácter de pulmón de la ciudad, de oxigenación, en estos tiempos en que la contaminación amenaza la salubridad de los habitantes de la ciudad. Y algo que no conocíamos de niños. Que La Fuente El Sol se ubica en las laderas de las terrazas fluviales que se formaron antes de que existiera la historia humana. Herencia de otras épocas geológicas que han beneficiado la protección de este valle amplio en el que crece y se ubica Valladolid. Transcribimos lo que dice el biólogo José Antonio García Alfonso al respecto: "Desde la plataforma superior podemos observar las terrazas fluviales que caracterizan la zona, originadas por el desmantelamiento del páramo a manos de cursos de agua de mayor envergadura que las actuales. Las corrientes del cuaternario antiguo (periodo geológico comprendido desde hace unos 2 millones de años hasta nuestros días), fueron dejando su testimonio en forma de depósitos de cantos rodados, arenas y limos, que hoy afloran como conglomerados en los cortes de los cantiles superiores".




Como tantos otros monumentos de una ciudad antigua, la Fuente El Sol también es vieja y noble. De siempre se habían conocido sus manantiales, y ya en 1602 las autoridades pagaron a arquitectos y maestros fontaneros para que se acondicionara aquel flujo de aguas. Quedó escrito un año más tarde:
"Este día...acordaron que se escriviese y asentase en este libro como por orden y mandado d'esta ciudad, la qual fuente se echo a correr y empezo a correr dia de señor San Juan de junio d'este año de mil y seis cientos y tres años". La calidad de las aguas era sumamente estimada por los vallisoletanos de entonces, de tal modo que se consideró el aprovechamiento y traída de las mismas para abastecer la ciudad, entre otras procedencias.

Pero siempre hubo innumerables problemas técnicos, sucesivos deterioros en las cañerías e incluso imposibilidad de entendimiento con órdenes religiosas que tenían propiedades por aquellos lares. Como al final cualquier operación resultaba mucho más gravosa por sus elevados costos el destino de la fuente se limitó a su ámbito natural y, a pesar de los avatares, al menos ha llegado hasta nuestros días.




Más allá del manantial la Fuente El Sol es ahora mismo un parque. El último acondicionamiento lo ha dejado más accesible que nunca. Hay una zona reciente convertida en merendero y espacio de juegos infantiles. Pero lo que realmente atrapa es la variada vegetación que rodea y la cómoda subida a lo alto de los páramos a través de varias escalinatas. El paseante se recrea y admira cuantas plantas, árboles o bosques crecen alrededor, pero apenas sabe de nombres, de característica o de propiedades. Recurro de nuevo a lo que García Alfonso escribió:

"Como ya se ha comentado, la flora es una mezcla de especies exóticas, introducidas por el hombre, y otras autóctonas, que han logrado instalarse en algunos enclaves del parque. Entre las especies introducidas destacan los árboles como el ciprés común y el ciprés de Monterrey, con presencia de algunos ejemplares de gran porte, que, según se dice, son los de mayor envergadura de la ciudad. El pino carrasco ocupa la ladera izquierda y las plataformas superiores, y las falsas acacias y plátanos de sombra se encuentran en el entorno de la fuente. La vaguada aparece ocupada por chopos y álamos, ambas especies típicas de cursos fluviales naturales, encontrando aquí variedades de vivero que, no obstante, generan una acogedora y fresca alameda. Junto a las especies anteriores encontramos otras que han colonizado la zona de forma natural, destacando una interesante orla de espinosas que ofrece cobijo y alimento para una variada fauna. Las especies principales son el espino albar, el rosal silvestre, la zarzamora, y las formaciones de hiedra que trepan enmarañadas a los troncos de los árboles, recreando así el paisaje de algunos bosques de ribera naturales. 

En las laderas soleadas y expuestas aparece un cortejo de especies arbustivas de pequeña talla, típicas de laderas con suelos raquíticos, pobres y muy insolados. Entre ellas se puede destacar el lino de monte, la salvia, el tomillo salsero, el té de páramo, la candilera, la hierba de las siete sangrías, el chucarro blanco y la flor de abeja. Ésta última es una especie de orquídea, cuya flor imita la forma y colores del insecto, atrayendo a los machos para facilitar la polinización. Junto al regato crece la menta de burro y el junco churrero, ambas especies muy ligadas a las zonas con elevada humedad edáfica (del suelo)"




Naturalmente, donde hay agua y donde hay vegetación existe también hábitat para numerosas especies animales. Pero este es ahora mismo otro tema que nos llevaría más allá del paseo circunstancial y gozoso a la Fuente El Sol. Lo dejamos para otra ocasión.
























Blogs recomendados:

http://amigosfuenteelsol.blogspot.com.es/

http://www.barriolavictoria.org/SOL/SOL2/sol2.html




2 comentarios:

  1. Qué maravilloso paseo sugieren las fotos.

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    1. Paseo por uno de los pulmones de la ciudad y paseo por el recuerdo. Ambos sirven para oxigenarse. Gracias.

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